El Charro y el Seminarista
En una antigua casa familiar, una aparición misteriosa reveló un secreto enterrado bajo el comedor: un misterio que permanece oculto.
En una antigua casa familiar, una aparición misteriosa reveló un secreto enterrado bajo el comedor: un misterio que permanece oculto.
Me gusta platicar con mis pacientes; es una parte de mi trabajo que valoro mucho. Siempre aprendo algo. Mis pacientes más longevos, esos de más de 90 años, con la espalda derecha y las piernas fuertes, que no saben de bastón o andadera, tienen características en común: siempre están sonriendo,
De niña, yo era prácticamente una planta feliz: me ponías al sol y florecía. Además, me sentía privilegiada por mi piel morena, que me permitía la desfachatez de no preocuparme por el sol, a diferencia de mi hermano, blanco como figurín de porcelana, con esa piel carente de melanina que
Un personaje de ficción… con cabello real y alegría sin permiso. ¿Quién no ha sentido alguna vez que su pelo habla más fuerte que su voz? Que hay días en los que lo indomable no es solo lo externo, sino lo interno. Esta es la historia de alguien —o de
Vivir en la calle no es fácil. Yo no elegí llegar aquí. Mi mamá y yo vivíamos en las calles de Chihuahua desde que tengo memoria. No sé cómo llegó ella ahí; nunca le pregunté. En la calle siempre encontrábamos un lugar pa’ dormir. Por lo general nos quedábamos en