Chamacos en el patio, sombras en el umbral

Entre rezos susurrados y juegos infantiles mi abuela tejía la vida con manos cansadas y mirada firme. Crió a los suyos y a los que no eran suyos. Pero una tarde la sombra de la fatalidad vino a posarse en el umbral.

Chamacos en el patio, sombras en el umbral